Es así, me encuentran estas fiestas con un derroche de sentidos bloqueando mi garganta.

-¡Vaya… !-Pensé que no me importaban, pero se formó una cascada.

Estoy viviendo un sueño, o quizás sea una pesadilla. Miro mi entorno y es tan distinto que extraño no llorar de angustia.

Veo que en vez de tormentas eléctricas tengo nieve, en vez de asado y empanadas, tengo lazaña y espumante italiano. Pesa y duele. Pero ya estoy aqui, ya pasó. Dicen que no hay que llorar sobre la leche derramada, que peor es nada, que mas vale arriesgarse que quedarse…etc, etc. Siempre fuí de arriesgarme a todo, de intentar ser otra, de buscar la salida… es porque soy un tanto soñadora que en vez de usar la realidad uso la ilusión.

-¿Leen lo que digo? “Uso la ilusión…”

-De ilusión también se vive… pero se come y no llena-Decía mi abuela.

Tambien, ayer, en la cena de vigilia di Natale aprendí que es eso; una cena. No una fiesta desenfrenada. He vivido equivocada o la costumbre argentina esta errada. Y mucho.

Este año le he pasado muy feo, muy sola y muy cambiante. Dudando que un mortal me ame. De algo estoy segura: Dios me ama,  también un guapo italiano y repite como un rezo un “te amo” para lograr convencerme de ello. Menos mal que me lo reza.

Como ven, tengo una cascada de sentidos sin sentimientos, que me estrujan y me duele. Una máquina que no para  y son éstas fiestas que me daban la sensación de que tenía una familia que ( desde que murió mi padre hace un poco mas de un año) creía tener o creyendo vivía.

Descubrí que me gusta el invierno, a pesar que no duermo si tengo frío en los pies. Que me dá fiaca si debo salir a enfrentarme al primer rayo del sol derritiendo la escarcha del  aquel pino. Pero cuando siento ese  aire fresco en mi cara…-¡Ah, me gusta tanto!-, como beber agua en una tarde de verano, como dormir despues de un desvelo, como saber que aún hay tiempo.

De algo no me quejo; de sentime tan llena de sentidos, que me hace saber que mi vida siente, equivocada o no; con sabores amargos, dulces y agrios, de victorias y derrotas; de luchas sin miedo, con miedo; mas solitaria que acompañada. Incomprendida aún con un libro de razón y que aún así, entendí que a la única que le debe importar lo que llevo dentro, soy yo.

By Calú Carz

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